Desatascos en tuberías de agua

Desde que las tuberías se establecieron oficialmente como las redes de suministro de agua y desagüe en todo el mundo, el principal problema que han presentado es el de los atascos. Eso se debe, en esencia, al mal uso que diariamente las personas le damos a las tuberías de nuestra vivienda, vertiendo sobre ellas todo tipo de residuos sólidos y líquidos viscosos que no debería desecharse por esas vías. Además, la falta de mantenimiento y limpieza que las personas acostumbramos a no realizar a las redes de tuberías de nuestra casa es otra de las principales causas de los constantes atascos en tuberías.

Por lo general, los atascos aparecen en el baño y la cocina de las viviendas, ya que son esos los lugares donde solemos ser más descuidados con lo que botamos en las tuberías. Por ejemplo, en el baño, específicamente en el desagüe de la ducha, es muy normal que se acumulen grandes cantidades de cabello, pues cuando se nos cae mientras nos duchamos preferimos no recogerlos y dejarlos que se vayan por el desagüe, produciendo así un atasco. En la cocina, se tiene por costumbre no recoger todos los restos que quedaron de la comida y dejarlos ir por el drenaje, produciendo así un atasco.

En los casos mencionados anteriormente, los atascos suelen ser leves, ya sean en la ducha, inodoro, lavamano o lavabo, por lo que se pueden solventar de inmediato mediante métodos artesanales o caseros aplicados por nosotros mismos. De esa forma, a priori, no hace falta llamar a un fontanero profesional para que nos dé solución al inconveniente y sólo es necesario ponernos manos a la obra e intentar desatascar el asunto nosotros mismos. En Internet existen muchísimos tutoriales de cómo realizar desatascos de manera casera, por lo que no tienes excusa alguna para no hacerlo.

En la mayoría de las situaciones, el sifón suele ser el principal agente del problema, ya que no cumple su función de impedir que los malos olores y los residuos sólidos fluyan a través de nuestras tuberías. A continuación, veremos de qué se trata todo esto de desatascar una tubería.

Cómo realizar desatascos en tuberías de agua

Cuando se trata de un atasco leve en alguna tubería de tu baño o cocina, lo más recomendable es aplicar el método casero del bicarbonato de sodio y el vinagre, ya que suele ser el más efectivo al momento de desatascar tuberías de agua. Para hacerlo, debes asegurarte de tener todo lo necesario: bicarbonato de sodio, vinagre y agua en su punto de ebullición.

Primero que nada, remueve toda el agua que tenga la tubería atascada mediante el instrumento de tu preferencia. Una vez hayas retirado toda el agua y sobre el atascado no exista ningún líquido que actúe como capa protectora, lo siguiente será verter el bicarbonato de sodio directamente sobre el atasco. Lo recomendable es añadir dos cucharadas repletas de bicarbonato de sodio, pero todo depende de lo que tu consideres que haga falta según la magnitud del atasco. Realizado eso, ahora vierte sobre el atasco dos tazas de agua hirviendo y deja reposar la mezcla por unos 20 minutos. Lo que estamos haciendo con eso es intentar de ablandar el atasco lo máximo posible para que fluya.

Pasados los 20 minutos de espera, ahora vuelve a aplicar 2 cucharadas de bicarbonato de sodio sobre el atasco, pero ahora las vas a mezclar con media taza de vinagre. No te asustes, cuando realices el vertido de la media taza de vinagre, la mezcla hará efervescencia revolviendo por completo el atasco. Eso debería ser suficiente para eliminar todo tipo de suciedad que se haya acumulado en el atasco. Lo siguiente será verter suficiente agua hirviendo para corroborar que ahora todo drena con absoluta normalidad.

Existe una posibilidad de que el método anterior no te funcione y, por ende, el atasco persista. Sin embargo, la buena noticia es que el todo lo realizado anteriormente no fue en vano, pues ayudó tan siquiera a ablandar un poco el atasco para que con otros métodos caseros finalmente podamos removerlos. Lo que debemos intentar ahora es desatascar por medio de un desatascador de ventosa.

El uso de este instrumento es realmente muy sencillo; simplemente toma el desatascador, ubica la ventosa sobre el desagüe a desatascar, y empuja hacia dentro el desatascador. Seguidamente lo debes jalar hacia afuera para producir un efecto succión que desatasque la tubería. Si no funciona al primer intento, no te preocupes, es normal, repite el procedimiento anterior muchas veces y de manera enérgica para quitar el atasco. Luego de varios intentos podremos desatascar la tubería, si hacemos todo bien.

No obstante, aún puede que el atasco persista, por lo que será necesario recurrir a métodos no tan caseros con un alto poder químico, tal como lo son los productos químicos desatascadores que venden en los mercados. Estos simplemente se aplican sobre la tubería a desatascar y se siguen las instrucciones del envase. De esa forma, podremos desatascar fácilmente la tubería sin llamar a un fontanero, aunque el coste será un poco elevado ya que estos productos no suelen ser económicos.

Si de esa forma tampoco tu atasco se soluciona, entonces oficialmente tienes un atasco grave que requiere forzosamente de la atención técnica de un fontanero profesional. Los fontaneros profesionales usan máquinas de desatascos de alta presión, que inyectan agua de manera muy potente a la tubería atascada para arrastrar toda la suciedad que está causando el atasco. Por esa razón, resulta bastante conveniente llamar a un verdadero fontanero para que desatasque nuestra tubería cuando nosotros hemos agotado los intentos con todos los métodos caseros.

Sin embargo, si desde un principio no quieres realizar todos esos métodos caseros, sea por la razón que sea, entonces puedes llamar de inmediato a un fontanero profesional para que de manera rápida y segura solvente tu inconveniente sin dilación alguna. Recuerda contratar a un cerrajero de comprobada experiencia y de excelente reputación para evitar gastar tu dinero y tu tiempo con fontaneros falsos.